Personas tóxicas, cómo son y cómo actuar ante ellas
Resolución de conflictos

Personas tóxicas, cómo son y cómo actuar ante ellas

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Cuando hablamos de personas tóxicas seguro que te viene a la mente alguien con quien te has relacionado e incluso has querido y que has terminado descubriendo que no era una buena compañía. Hay personas tóxicas que identificas más rápido que otras o que tu cariño por ellas te ciega y no puedes ver cómo te están afectando.

Antes de entrar a analizar cómo nos afecta, cómo podemos detectarla o algunas medidas lidiar con ella, vamos a intentar dar una definición de persona tóxica. Es aquella que altera el estado de ánimo, te quita la energía y que lleva a cabo comportamientos que pueden per perjudiciales para ella misma y para su entorno. Pueden generar estrés y malestar en otras personas, manipularlas y crear distancia entre ellas.

Cuando estamos ante una figura así, no debemos simplemente huir, dependiendo de la situación, claro está. Si tu mejor amigo ha empezado a desarrollar actitudes tóxicas, tu hermana o alguien muy cercano a ti romper todo tipo de relación no ayudará ni a una parte ni a la otra.

Es importante aprender a detectar los comportamientos tóxicos y conocer cómo podemos llevarlos para que no nos afecten y ayudarles así a que ellas también puedan cambiar.

¿Cuáles son las características de una persona tóxica?

Para poder detectar a una persona tóxica nos tenemos que guiar por sus comportamientos hacia el resto de personas, hacia nosotros mismos e incluso hacia sí misma. No se trata de utilizar el término de forma general cuando una persona no se comporta como nos gustaría o esté siempre, por ejemplo, de mal humor. 

La gente tóxica comparte algunas características comunes que a veces van a más allá de lo obvio y hay que observarlas bien para darse cuenta de que tiene alguno de los siguientes comportamientos.

  • Tienen la necesidad de ser siempre el centro de atención, son egocéntricas. Hablan constantemente y de forma excesiva de ellas, de sus problemas, sus experiencias o sus ideas. Quieren tener siempre la atención.
  • Son personas a las que les falta empatía, ponerse en la piel de los demás para intentar comprender también su punto de vista. Esta característica va unida a la de ser egocéntricas, estas personas no son capaces de ver el daño que están causando en los demás.
  • Generalmente las personas tóxicas son infelices, no saben canalizar sus emociones y carecen de inteligencia emocional mediante la cual conocer sus sentimientos y los de los demás.
  • La envidia les caracteriza. No tienen esa madurez emocional para entender que una persona no puede tener todo lo que desea o tienen los demás. Esto produce sensaciones de frustración y odio.
  • De la misma forma, no se alegran por los logros ajenos y no apoyan a las personas en sus momentos complicados.
  • Suelen ocupar el rol de víctimas y lo utilizan para lo primero que hemos hablado, para ser el centro de atención. Juegan así además con los sentimientos del resto y logran que se les vea como personas frágiles, que incluso se puedan justificar algunas de sus acciones.
  • Su discurso se construye mediante las quejas, las críticas y el pesimismo. Es por esto que se dice que quitan la energía, porque es muy difícil lograr la motivación cuando se está con una persona tóxica. Siempre ve una montaña de problemas que evitan avanzar en los proyectos y en la vida.

Aunque estas son, de forma general, las características de las personas tóxicas, cada cual es un mundo y puede tener una personalidad diferente. Desde la psicología se han detectado diferentes tipos de personalidades tóxicas.

Personas tóxicas: tipos

Cuando detectamos que una persona está teniendo una actitud tóxica es conveniente poder clasificar cuanto antes qué tipo de comportamiento está teniendo para descubrir su “estrategia” y poder frenarla antes de que provoque consecuencias en tu vida o tu carácter.

  1. La persona tóxica victimista. Se responsabiliza de todo lo que le ocurre al resto de personas y puede llegar a contagiar ese pesimismo mediante el chantaje emocional para lograr beneficiarse o sentirse mejor.
  2. La persona egoísta. Como hemos visto, esta es una de las características de la gente tóxica. No comparte lo que tiene y se puede mostrar agradable cuando le interesa conseguir algo. Es una forma de manipular a las personas y no es conveniente darle confianza.
  3. Las personas tóxicas envidiosas, que habitualmente se esconden en esa característica por baja autoestima o frustración. Nunca se alegran por los logros ajenos y terminarán sintiendo rencor hacia ti.
  4. Las personas manipuladoras, que saben detectar tus debilidades para moldear tus deseos en su beneficio. Son personas que quieren tener siempre el control sobre las situaciones y no tienen en cuenta las consecuencias negativas que pueden afectar a quien manipulan.
  5. Las personas agresivas o maltratadoras verbalmente, que pretenden rebajar la autoestima de la otra persona con maltrato verbal. Estas situaciones pueden darse tanto en pareja, en grupos o en el trabajo con el gran problema del acoso laboral (también conocido como mobbing).
  6. Las personas cotillas que critican al resto cuando estos no están presenten y difunden rumores para hacer daño. Son personas de las que no puedes fiarte, aunque sean amigables contigo. Si critica al resto a sus espaldas, ¿por qué creer que no lo hará contigo?
  7. La persona narcisista e intolerante, es aquella que se creen perfecta y tiene muchos estereotipos. No deja que se le lleve la contraria y juzga al resto de personas en base a sus propias creencias, que por supuesto son subjetivas.

Cómo actuar o alejarse de una persona tóxica

Ya hemos dicho que cuando se trata de relacionarnos con personas que hemos detectado que tienen actitudes tóxicas podemos alejarnos de ellas cuando no son de nuestro círculo cercano. En cambio, cuando se trata de alguien a quien queremos y de quien no queremos alejarnos, podemos aprender a tratar con ellas.

Cuando queremos seguir tratando con ellas es importante que exista la comunicación y podamos explicarle cómo nos hace sentir, qué queremos que cambie y cómo podemos ayudarle. La comunicación asertiva es fundamental, así como poner límites a sus comportamientos hacia nosotros.

La forma en la que puedes poner límites y ser asertivo cuando hay un conflicto con la persona tóxica es mediante fórmulas como “no voy a seguir esta conversación si sigues diciendo que soy…” o “podemos hablar de esto cuando te hayas calmado”. No justifiques las razones por las que le dices “no”.

Es importante que cuando estés tratando con una persona que reconoces como tóxica cuides también tu bienestar. Que te rodees de personas que te generan confianza, intenta desarrollar mecanismos de defensa para que no te afecten sus actitudes e intenta relativizarlos. No entres nunca en su juego, en descalificativos o provoques un conflicto, procura evitar situaciones que te puedan afectar todavía más.

Cuando pienses que estás ante una persona tóxica, lo más recomendable es tomar distancia lo antes posible, pero si esto no fuera posible lo más inteligente es adaptar tus sentimientos y comportamiento hacia esa persona.

Detectar a una persona tóxica no siempre es fácil, y dependerá también de nuestro sentimiento afectivo hacia ella. Lo importante es detectar cómo te hace sentir y protegerte.