Qué es la autoestima y cuáles son los diferentes tipos que existen
Autoestima

Qué es la autoestima y cuáles son los diferentes tipos que existen

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La autoestima alta es una de las claves del éxito para los seres humanos. Esta característica se define como “aprecio o consideración que uno tiene de sí mismo” y, como otros aspectos personales, también se puede ejercitar para mantenerla alta.

Tener una autoestima alta te puede conducir a poder ver los aspectos positivos por encima de los negativos, a reforzar tu personalidad y a querer trabajar por mejorar tus debilidades. Cuando, por el contrario, tienes una autoestima baja, dejas de lado tus fortalezas personales y solo puedes ver la cara negativa, que, por cierto, es subjetiva.

En este artículo vamos a intentar descubrir qué es la autoestima, cómo se crea y por qué nos puede afectar en nuestro día a día. Además, vamos a conocer más allá del concepto y veremos cuáles son los tipos de autoestima. Descubre cómo identificar tus fortalezas y ver en ti los aspectos positivos para reforzarla.

¿Qué es la autoestima?

Para definir qué es la autoestima tenemos que conocer también otra idea fundamental: qué es el autoconcepto. Aunque son nociones diferentes, una afecta a la otra de manera directa. El autoconcepto es la idea mental que tenemos sobre nuestra propia imagen, de cómo somos, pero sin llegar a hacer juicios de valor.

La autoestima, sin embargo, incluye la valoración sobre nuestras características, creamos de forma subjetiva opiniones sobre nosotros mismos desde los lados emocionales e irracionales que tiene todo ser humano.

Por lo tanto, cuando hablamos de la autoestima, nos referimos a la percepción subjetiva que creamos de nosotros mismos en base a nuestro autoconcepto. Juzgamos lo que percibimos y cuando lo hacemos entran en juego nuestro estado de ánimo, motivación o autoconocimiento. Puede ser alta o baja:

  • Autoestima alta: las características principales de estas personas son que tienen confianza en sí mismas y que se consideran emocionalmente estables, pudiendo así vivir de forma sana y equilibrada. Tienden a mantener una actitud positiva ante las adversidades.
  • Autoestima baja: Es una percepción que nos lleva a pensar que no tenemos valía, que nos faltan cualidades o incluso que somos un fracaso. Es una forma subjetiva de autopercepción que nos puede conducir a la negatividad y la falta de autoaceptación.

La autoestima puede afectarnos en diferentes ámbitos de nuestra vida: desde la percepción que tenemos sobre nuestro físico, hasta cómo nos sentimos en los entornos escolares, laborales o entre amigos y familia.

Los 5 tipos

Hay diferentes tipos de autoestima que un ser humano puede experimentar, da igual la edad o el lugar donde viva, es algo que afecta a cualquier persona, aunque sea de forma personal e individualizada.

Existen 5 tipos de autoestima que van más allá de las que habitualmente podemos imaginar, que son la alta y la baja. Vamos a ver cuáles son y cómo se diferencian entre ellos.

1. Autoestima alta estable

La persona con una autoestima alta estable cumple con la definición que hemos mencionado anteriormente. Es alguien que se caracteriza por la seguridad en sí misma, por la capacidad de ver sus cualidades y destacarlas frente a los aspectos negativos. Se le añade el término estable porque esta percepción no cambia, o cambia muy poco, cuando existen factores externos como la opinión de los demás o la forma de reaccionar erróneamente a las situaciones de gran dificultad.  

2. Autoestima alta inestable

En este caso hablamos de personas con una autoestima alta pero que se ven afectadas por los factores exteriores. Se les hace difícil enfrentarse a las críticas o los errores, no toleran los fracasos y dan demasiada importancia a los errores.

3. Autoestima baja estable

Ocurre lo mismo que con la autoestima alta estable, mantienen una autoestima baja y los factores exteriores. Son personas que confían muy poco en sus capacidades, son personas inseguras y tienen el contante pensamiento de que no serán capaces de llevar a cabo un trabajo.

4. Autoestima baja inestable

De nuevo, estamos ante las mismas características que una autoestima alta inestable, pero en este caso, baja. Mejora cuando los factores externos son positivos, como los comentarios, o vive situaciones favorables. Sin embargo, también pueden empeorar mucho cuando estos factores son negativos.

5. Autoestima inflada

En este caso estamos ante una persona prepotente. No es, en absoluto, la definición de qué es la autoestima alta, pues en muchas ocasiones esa superioridad o amor propio excesivo ocultan inseguridad. Generalmente son personas que buscan siempre tener la razón, quedar por encima de las demás, y considerarse mejor que otras personas. Buscan tener reconocimiento para dibujar una imagen positiva sobre ellas.

Como apuntamos siempre, no todas las personas muestran su forma de ser o vivir de la misma forma, y no todos los seres humanos se tienen que ubicar en uno de estos tipos en todo momento. Puedes estar pasando una buena temporada y tenerla alta estable, y que esta cambie a autoestima baja inestable, por ejemplo.

La influencia del autoconocimiento en la autoestima

La definición de la autoestima incluye un concepto que es muy importante: el autoconocimiento. Conocernos a nosotros mismos es fundamental para poder juzgarnos de forma positiva, viendo los aspectos buenos sobre cómo actuamos y no dejando que nos invadan los malos pensamientos.

Es básico para la autoestima que sepamos hacer ejercicios para saber quién somos, qué queremos y cómo nos vemos. Todos los juicios de valor que hacemos sobre nosotros mismos como “no soy capaz”, “no voy a lograrlo”, “tengo un físico que no me agrada”, por ejemplo, son únicamente una percepción crítica sobre nosotros mismos, y eso no permite que podamos ver los aspectos positivos como “he logrado dar un paso adelante, por pequeño que parezca”, “me parece que el pelo de esta forma me favorece”.

A medida que sumamos experiencias la autoestima, además, va evolucionando. Desde que somos niños creamos la forma en la que nos miramos. Desarrollamos así una confianza mayor o menor sobre nosotros mismos que nos afecta en el día a día. En la edad adulta seguimos desarrollándola y vivimos, de la misma forma, situaciones que pueden ayudarnos a reforzar o debilitar nuestra autoestima.

Cómo afecta la autoestima al bienestar del día a día

Como decimos, es una característica que puede ir cambiando a lo largo de los años pero que los expertos apuntan a que es innata. Todos los seres humanos creamos una percepción sobre nosotros mismos y hacemos juicios de valor sobre nosotros mismos.

Gozar de una autoestima alta estable supone una ventaja a la hora del desarrollo personal y del nivel de bienestar. Es un estado en el que te sientes capaz de compartir tus ideas, creas una buena imagen entorno a tu persona y es también la que reflejas hacia el exterior.

De esta forma, es más fácil mantener una actitud positiva, proactiva a los cambios a mejor y dispuesta a escuchar las críticas para mejorar. Ves oportunidades en vez de obstáculos, y aprendes con cada error.

Entender qué es la autoestima es también entender la importancia de la autoexploración interior y trabajar por tener respeto sobre nosotros mismos, la persona en la que nos hemos convertido y la que queremos llegar a ser. Es un cambio que todo el mundo puede experimentar, ¿no lo vas a hacer tú?