¿Qué es la capacidad de liderazgo?
Liderazgo

¿Qué es la capacidad de liderazgo?

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A menudo se une el liderazgo únicamente al ámbito laboral, pero la capacidad de liderazgo empieza en el desarrollo personal y se aplica en todos los ámbitos de la vida de la una persona.

Si bien es cierto que en los entornos laborales es más habitual encontrar la figura de un líder, en las relaciones sociales existen personas que tienen esa capacidad y la aplican en todos los ámbitos de la vida. Es una persona que toma la iniciativa, que sabe dirigir al grupo cuando hay un problema y que vela por un buen ambiente, por ejemplo.

Vamos a tratar de definir esta figura, conocer cuáles son sus cualidades y derribar algunos mitos sobre ella. ¿Has escuchado alguna vez eso de “líder se nace”? Te voy a hacer un spoiler: no es cierto, la capacidad de liderazgo también se puede trabajar.

¿Qué es el liderazgo?

Es el conjunto de habilidades que tiene una persona para influir en la forma de actuar de las personas y dirigirlas hacia un cambio. Tiene, además, la capacidad de tomar la iniciativa y proponer cambios. Un líder se responsabiliza de mejorar la comunicación dentro de un grupo y la integración de cada miembro siempre teniendo en mente un objetivo común.

Es una pieza clave en la organización de los grupos, se encarga de guiar y motivar a los equipos para dirigirlos hacia la consecución de los objetivos. Tiene la capacidad de saber cómo actuar ante situaciones complicadas y de actuar bajo presión.

Más que un trabajo del día a día, es una filosofía de vida, una forma de ser. Una persona que es líder no deja de serlo cuando cruza la puerta de la oficina hasta el día siguiente. Por eso la capacidad de liderazgo no empieza y termina en el ámbito laboral, sino con el desarrollo personal y la buena gestión de sus emociones.

La capacidad de liderazgo y el desarrollo personal

La capacidad de desarrollo personal es una característica que va necesariamente ligada a la capacidad de liderazgo. Una persona con unos objetivos claros, capaz de hacer los cambios necesarios en su vida y utilizar las herramientas que tiene disponibles para llegar a sus metas vitales demuestra tener capacidad para liderar.

Vamos a ver algunas de las cualidades que tienen las personas con capacidad de liderazgo y entenderás entonces cómo influye el desarrollo personal en ello.

  1. El autoconocimiento y la asertividad. Los líderes son personas con altos niveles de autoconocimiento, autoestima y autocrítica, capaces además de ser pacientes y comprensivos, y que se comunican con asertividad.
  2. Ser una persona positiva, saber sacar un aprendizaje de las situaciones más difíciles y motivar a las personas de su entorno a hacer lo mismo.
  3. Saber gestionar las metas de forma realista y planificar las herramientas para llegar a ellas. La honestidad, para ello, es fundamental. De la misma forma, sabe gestionar las situaciones de crisis, aunque estas se presenten de la forma más inesperada.
  4. Es una persona con una inteligencia emocional alta, que sabe escuchar, valorar y empatizar con el resto de integrantes del grupo sin importarle que de ella dependan las decisiones. Antepone el trabajo grupal a los logros personales.
  5. Tiene disciplina y responsabilidad, conoce sus valores y los respeta a la hora de llevar a cabo su rol y se comporta como una figura a imitar por el resto de integrantes de un grupo.

En momentos de crisis los líderes son especialmente necesarios porque son las personas responsables de tomar decisiones con temperamento y serenidad, entendiendo el entorno y con los objetivos del proyecto en mente.

En tiempos de VUCA, que se refiere al momento más volátil, incierto, complejo y ambiguo y se conoce así por sus siglas en inglés (Volatile, Uncertaninly, Complex, Ambiguous) las personas con capacidad de liderazgo demuestran sus competencias para enfrentarse al desafío de la era digital, la globalización y el entorno cambiante.

Aunque parezca que una persona que lidera lo tiene todo en su contra después de esta situación, lo cierto es que se entiende como un reto para el desarrollo personal y la oportunidad de crear nuevas figuras que están demostrando ser necesarias en esta época digital. Es necesaria una mentalidad más adaptativa y ágil, así como adelantarse a estos cambios.

Los líderes han cambiado en los últimos años por este entorno, pero los estilos tradicionales de liderar se mantienen.

¿Cuáles son los estilos de liderazgo?

Hay varios modelos de liderazgo que ejercen las personas que están en una situación de responsabilidad o que tienen la capacidad de influir en las personas de su entorno, ya sea para bien o para mal. Cabe matizar que la capacidad de liderazgo ha de ser positiva, porque cuando se trata de un líder negativo, se reconoce como tal únicamente por la jerarquía y no por sus características.

La capacidad de liderazgo positiva mejora el bienestar de las personas que le rodean, el rendimiento en un entorno empresarial y fomenta una relación beneficiosa para sacar adelante un proyecto. En cambio, un liderazgo negativo afecta en las emociones de las personas y les hace sentir, por ejemplo, baja autoestima, y puede llegar a reducir la productividad.

Se aplique de forma positiva o negativa, estos son los tipos de liderazgo más habituales:

  1. Liderazgo natural. No está reconocido de forma oficial en una categoría superior en la jerarquización, es una persona más del grupo, pero ejerce el rol de líder por sus capacidades para influir en el resto de integrantes. Seguir sus directrices en un acto voluntario.
  2. Liderazgo autocrático, en el que existe de forma clara el rol de quien decide y da órdenes, sin tener en cuenta las opiniones del grupo. Es un liderazgo unidireccional y las órdenes se obedecen como consecuencia de la jerarquía.
  3. Liderazgo democrático. De forma opuesta al anterior, se trata de un liderazgo participativo y que hace aumentar el entusiasmo de las personas de un grupo. A pesar de tomar la última decisión, se caracteriza por tener en cuenta las opiniones del resto de personas.
  4. Liderazgo “laissez-faire”. Se traduce del francés, aproximadamente, como “dejar hacer”, y es un tipo de liderazgo que permite gran autonomía a los integrantes de un grupo, siempre con un seguimiento eficaz. 
  5. Liderazgo transformacional. En un líder que aúna todas las características anteriores con el objetivo de generar una transformación en los miembros de un equipo de cara a proyectos futuros. Es capaz de detectar las fortalezas de cada miembro y potenciarlas al máximo.

Más allá de las teorías sobre qué es ser un buen o mal líder, existen también numerosos mitos sobre ello. ¿Cuáles son?

Mitos sobre la capacidad de liderazgo

Para no creer en cualquier información o desanimarte porque no cumples algunos de los requisitos que se marcan como característica fundamental de un líder ten en cuenta que no todo lo que se cuenta es cierto. Te damos algunos ejemplos.

  1. “Líder se nace, no se hace”. Error. Es una habilidad que se puede trabajar y que no cierra la puerta a nadie que esté decidido a adquirir la capacidad de liderazgo.
  2. Todos los jefes son líderes. No por estar en una posición superior en la jerarquía te conviertes automáticamente en líder. Un líder impulsa el desarrollo del grupo y disfruta del suyo personal.
  3. Un líder siempre es el que manda. No es así, lo hemos visto en los modelos de liderazgo. La capacidad de liderazgo va mucho más allá que mandar.

Igual que el desarrollo personal, el autoconocimiento o la gestión de las emociones convertirse en un buen líder es un proceso de crecimiento que se va aprendiendo poco a poco, que se puede entrenar y que requiere de cualidades personales y grupales concretas. Y tú, ¿eres líder?